El Colegio Valores Ilama se constituyó en septiembre de 2007, como resultado de la unión del Colegio Valores y el Colegio Ilama, ambas instituciones educativas ubicadas en la ciudad de Santiago de Cali. Esta integración permitió articular la experiencia, trayectoria y conocimientos adquiridos por cada institución en la atención y formación de su población estudiantil.
La unión fue posible gracias a la afinidad existente entre las filosofías institucionales consignadas en los respectivos Proyectos Educativos Institucionales —PEI—, especialmente en lo relacionado con el reconocimiento de la diversidad y la necesidad de brindar una educación incluyente, integradora y respetuosa de las características individuales de los estudiantes.
A partir de esta integración se consolidó una nueva institución educativa, conformada por un grupo de socios comprometidos con el propósito de contribuir al desarrollo de una educación que reconozca y valore la diversidad, respete los diferentes procesos y ritmos de aprendizaje y genere oportunidades para el desarrollo integral de cada estudiante.
Dentro de este grupo han tenido una participación especialmente activa Lucero Sardi Barona, psicóloga, y Olga Lucía Giraldo Alzate, fonoaudióloga, quienes, a lo largo de su trayectoria profesional, han trabajado por transformar los paradigmas tradicionales de la educación, particularmente aquellos relacionados con la inclusión escolar.
Su labor se ha orientado hacia la visibilización y reconocimiento de la diversidad de la población estudiantil, así como a la formación y acompañamiento de docentes en metodologías y estrategias de intervención pedagógica que permitan atender de manera flexible y pertinente las necesidades particulares de los estudiantes.
Este enfoque busca favorecer avances significativos en los procesos académicos, personales y sociales de los estudiantes, con el firme propósito de contribuir a su vinculación y participación activa en la sociedad, potenciando las habilidades y capacidades que cada uno posee y promoviendo un desempeño funcional, autónomo, eficiente y eficaz en los diferentes contextos de su vida.
En el año 2007, cuando el Colegio Valores Ilama inició formalmente sus actividades, ofreció el servicio educativo desde el grado Transición hasta grado Undécimo, con grupos de máximo quince (15) estudiantes por salón, característica que permitía desarrollar procesos educativos con un mayor nivel de acompañamiento y atención individualizada.
La institución inició actividades con un equipo directivo encabezado por Lucero Sardi Barona, quien asumió el cargo de Rectora, y Olga Lucía Giraldo Alzate, como Directora Académica. Asimismo, contó con un equipo terapéutico integrado por una psicóloga, una fonoaudióloga y una terapeuta ocupacional.
El equipo administrativo se encontraba conformado por una secretaria académica, un contador y un asistente contable. La planta docente estaba integrada por dieciocho (18) profesores, acompañados por tres (3) personas responsables de los servicios generales.
Desde sus inicios, la institución funcionó en una sede propia ubicada en el sector de Pance, en la vía Cali–Jamundí, carrera 128 con calle 22, comuna 22 de Santiago de Cali. A esta sede fueron trasladados e integrados los estudiantes provenientes de las dos instituciones que dieron origen al Colegio Valores Ilama.
Posteriormente, el 5 de octubre de 2009, la Secretaría de Educación Municipal de Santiago de Cali autorizó formalmente la fusión de los establecimientos educativos privados bajo la razón social Colegio Valores Ilama, identificado con código DANE 376001027115 y NIT 9001829166.
Mediante la Resolución N.° 4143.2.21.8478 de 2009, se autorizó la prestación del servicio de educación formal en los niveles de Preescolar —Prejardín y Transición—, Educación Básica en los ciclos de Primaria y Secundaria, y Educación Media Académica, bajo la modalidad de jornada única y calendario B.
Desde entonces, el Colegio Valores Ilama ha continuado consolidando una propuesta educativa fundamentada en el respeto por la diversidad, la inclusión, la atención a las particularidades de cada estudiante y la construcción de estrategias pedagógicas que favorezcan su desarrollo integral y su participación activa en la sociedad.